La cooperativa cerró el balance de 2001 con una facturación de 18 millones de euros, un 17% más que el año anterior La unión debe de hacer la fuerza. Casi mil socios integran la cooperativa Os Irmandiños, que tiene su sede y sus instalaciones en la localidad ribadense de A Rochela pero que reúne a campesinos de cuarenta municipios gallegos y asturianos. Las cifras son tan elocuentes como cualquier comentario: la facturación de la cooperativa en el año pasado fue de 18,2 millones de euros, lo que supuso un aumento del 17 por ciento con respecto al ejercicio anterior. La sensación de tranquilidad ante la marcha de la entidad, que cobra más importancia por las convulsiones del sector ganadero en 2001, fue destacada por el gerente.
REDACCIÓN