Un mes y medio después de lo sucedido en O Castiñeiro, cientos de lucenses se mantienen fieles a la costumbre de coger el agua de los manantiales públicos
Un mes y medio después de lo sucedido en O Castiñeiro, cientos de lucenses se mantienen fieles a la costumbre de coger el agua de los manantiales públicos
Algunos pueblos por los que atraviesa la N-VI han logrado adaptar sus economías a un nuevo escenario carente de tráfico rodado, pero no todos lo han conseguido