A pesar de las fuertes presiones de Pekín, Chen se negó a reconocer el principio de una sola China El primer presidente independentista de Taiwan, Chen Shui-bian, prometió ayer en su discurso de investidura no declarar la independencia, respetar a la mayoría y los derechos humanos, además de consolidar la democracia. «Durante mi mandato no declararé la independencia, no cambiaré el nombre oficial del país (República de China), no incluiré en la Constitución la doctrina de los dos Estados, ni convocaré un plebiscito para cambiar la situación actual respecto a la independencia o unificación, con tal de que China no amenace la seguridad de la isla», dijo Chen. No obstante, no cedió ante las fuertes presiones de Pekín para se sumara al «principio de una China», por el que reconocería que Taiwan es parte de la República Popular de China.
FRANCISCO LUIS PÉREZ. Efe