Horas después del atentado, el grupo islámico radical Boko Haram, cuyo objetivo es instaurar la sharia (ley islámica) en Nigeria, se responsabilizó de la matanza.
El Consejo Nacional de Transición (CNT) libio, consciente del peligro que supone la figura de Gadafi mientras esté huido, ha ofrecido un millón de dólares por la cabeza del dictadory la amnistía a quien lo entregue.
Los apátridas no son ciudadanos de ningún país, lo que acarrea dramas humanos, ya que las personas en esta situación carecen en la mayoría de los casos de derechos básicos, como la vivienda, la educación, la sanidad o el acceso al trabajo.