Los rebeldes libios aseguran que el ejército del dictador avanzan hacia Bengasi, pero Trípoli lo niega. Después de que el Consejo de Seguridad de la ONU diera luz verde el uso de la fuerza contra Gadafi, Zapatero confirma la participación española en la intervención militar. Obama exige que Gadafi frene la campaña de represión cuanto antes.