Denise Quiñones, representante del país anfitrión del certamen, Puerto Rico, se llevó el título de Miss Universo El coliseo puertorriqueño Rubén Rodríguez, situado en Bayamón, cerca de San Juan, casi se vino abajo cuando se proclamó a la representante local como la mujer más guapa del Universo en este 2001. Los seis mil asistentes a la gala -que pagaron hasta 180.000 pesetas por la entrada- llegaron al delirio con Denise Quiñones, una despampanante joven de veinte años natural de Lares (en el noroeste de la isla) y estudiante de periodismo. Y el broche de oro fue el anuncio de que Puerto Rico acogerá el certamen del próximo año. Eran las cinco de la madrugada en España y ya se sabía que la leridana Eva Sisó Casals no luciría la deseada corona.
AGENCIAS