Esta sospecha, que irrumpió en el mundo científico hace 25 años, ha sido confirmada gracias a las imágenes que ha obtenido a una sonda espacial enviada por la Nasa al espacio en 1997.
Según un artículo publicado en el 2000 por el diario «The Guardian» rusos y norteamericanos habrían comprobado en la práctica algunas posturas sexuales.
La agencia espacial estadounidense NASA decidió realizar esta llegada al Centro Espacial Kennedy del transbordador para evitar un aterrizaje nocturno, que entraña más peligro.