Elegido por sus compañeros como el líder natural en medio de la tragedia ocasionada por el derrumbe que el 5 de agosto los sepultó a 700 metros, a Urzúa le aguarda ahora una fama que nunca ha buscado.
El contenido de polvo tóxico en la localidad de Kolontár es muy alto, por lo que las autoridades aconsejan a los operarios que trabajan en las tareas de protección y reconstrucción que renueven sus mascarillas cada dos horas.
Urbeka Bravo Corral había huído tras la operación contra Askapena, considerada la red de la izquierda abertzale para realizar propaganda en el extranjero.