El magnate, que espera recibir el respaldo de la clase media rusa «en el sentido más amplio del término», es el primer oligarca que se mete en política desde el 2003.
El traspaso permitía enviar a Paul a los Lakers, que le daban a Pau Gasol y al alero Lamar Odom, para que luego el ala-pívot español llegase a Houston.