Es una convicción por su experiencia como modelo y cantante, pero también -añadió- porque «este papel de esposa de jefe del Estado me ha puesto todavía más a la defensiva».
Votarla ahora -argumentó- «sería totalmente inmoral» porque sólo serviría para que Sarkozy, «que ha tirado el dinero por la ventana», pueda aparecer «como un buen gestor.
Representantes de organizaciones internacionales, 12 jefes de Estado, 17 jefes de Gobierno y una veintena de ministros se reúnen en París para respaldar la transición a la democracia libia.