Tras completar 160 kilómetros en 15 horas y a 40 grados, un jinete de O Son y su montura viajan a Normandía para competir en los juegos olímpicos de resistencia
En la posguerra y con un conflicto arrasando el mundo, los vigueses vivieron en 1944 un nuevo verano cargado de privaciones y de normas que imponían hasta qué tipo de bañador debían usar