Tras destacar como jugador en el Vista Alegre, dirigió como técnico a este club y también a La Salle, Lalín, Boiro, Atlético Ribeira, Arousa, Cambados y Flavia
Fue la cara y la voz, desde el Sagrado Corazón, de numerosas reclamaciones vecinales, como la demanda de servicios sanitarios en el HULA o de más y mejores frecuencias ferroviarias