Durante años encargó cada 20 de noviembre una misa en memoria del dictador, fue amenazado por ETA y vivió un atentado de Resistencia Galega que destrozó la casa consistorial con una bomba
María José Pozo Ledo falleció víctima de un cáncer y deja una profunda huella en la comisaría ourensana por su profesionalidad y su carácter alegre y luchador
«Non quería nada que o ligara a terra, fuxía do materialismo», dice una de sus sobrinas. Fue enterrado en Santiago de Chile y será homenajeado en su aldea natal de Begonte
Trabajó durante casi seis décadas en la empresa familiar, además de compaginarlo con sus cargos diplomáticos y ejercer como concejal en los inicios de la Democracia