El fallecimiento del dueño propició el pacto entre sus hijos y los inquilinos. Se retiraron las denuncias interpuestas entre ellos y se trasladaron a un nuevo domicilio de manera pacífica
Los establecimientos del entorno denuncian el «deplorable estado» de un bloque en pleno centro de la ciudad, un edificio desalojado hace diez años y apuntalado por razones de seguridad