Tommy Robredo reconoció hoy que se le apareció la Virgen, y que de no haber sido por ello hubiera caído en su primer partido en el Abierto de Australia de tenis.
En el cuadro masculino de la previa, Miguel Ángel López Jaén cayó con contundencia en la segunda ronda ante el croata Roko Karanusic, decimonoveno favorito, por 6-0 y 6-1.