El Ejército británico desactiva una furgoneta cargada de explosivos en Belfast La temporada de marchas de la Orden de Orange llegaba ayer a su punto culminante con el aniversario de la victoria en la batalla de Boyne con desfiles compuestos por más de 50.000 orangistas. A medida que transcurrió el día creció la tensión entre las comunidades católica y protestante en Irlanda del Norte, tensión que había tenido su inicio ya la noche anterior con la incautación por parte de la policía de cientos de «cócteles molotov» en manos de católicos, y con la desactivación por parte de los artificieros del Ejército británico de una furgoneta cargada de explosivos en Belfast. Anoche se mantenía el temor a enfrentamientos violentos.
IMANOL ALLENDE