Feijoo parece dispuesto a jugárselo todo a un discurso de unidad nacional, incluso limando aristas al galleguismo. Y, si es necesario, plantándose ante Rajoy cuando llegue la hora de pactar con Artur Mas.
El presidente de la Xunta espeta que la compañía pública de astilleros «está incumplido de forma clarísima o seu compromiso con Galicia» y admite que los plazos de licitación de Pemex «non son os que nos gustaría»