La UE tiene previsto elevarlo un 30 % para el 2027 y la industria lanza la señal de alerta: no tiene capacidad para absorber el incremento de la demanda
Las divergencias dominaron la cumbre en la que Keith Kellogg, el enviado especial para la guerra en Ucrania de Donald Trump, dijo abiertamente que no consideran que los europeos deban participar directamente en las negociaciones