Aunque no estaba obligada a ello, ha preferido dejar su puesto en el Comité Galego de Xustiza Deportiva al entrar a formar parte del Tribunal Administrativo del Deporte
Barbanza, Noia y Muros eran las zonas de descarga de los grandes contrabandistas arousanos, que encontraron en sus arenales las pistas de aterrizaje de sus lanchas