César Alierta accede a la presidencia de Telefónica con sus poderes recortados Tal y como había pactado con los accionistas mayoritarios, Juan Villalonga presentó ayer su dimisión como presidente de Telefónica y propuso para sustituirlo a César Alierta, consejero de la operadora y co-presidente de Altadis. El finiquito que percibirá Villalonga rondará los 4.500 millones de pesetas.
Aunque oficialmente la renuncia responde a discrepancias con el consejo de administración sobre la estrategia de la compañía, el ya ex-presidente de Telefónica reconocía ante los sindicatos que era consecuencia de la presión del Gobierno.
Alierta accede al cargo con vocación de continuar la tarea iniciada por su predecesor, pero con unos poderes ejecutivos mucho más recortados.