El dirigente del PSdeG cumple un año llevando las riendas de un partido que cree que ha dejado de actuar «como el ejército de Pancho Villa» y que puede encarar con optimismo las comicios del 2011
El líder del PSdeG ha asumido con ilusión la transición tras la derrota electoral; su vida ya no circula por el terreno de la gestión, sino por el de las ideas, en pensar cómo desgastar a Feijoo y construir una alternativa