El ataque contra el puesto de la ISAF fue reivindicado por un portavoz talibán, Zabiulah Muyahid, quien afirmó a AIP que las tropas extranjeras sufrieron bajas entre sus filas.
Además de los refugiados que regresan de Pakistán, alrededor de 5.000 afganos también están volviendo desde Irán, por lo que la cifra se eleva a unos 100.000.
En el autobús viajaban unos 45 pasajeros, de los cuales diez lograron salvarse nadando, mientras que otras quince personas han muerto y otras veinte continúan desaparecidas.