Con la participación de 47 países, la Casa Blanca pretende llamar la atención sobre el terrorismo nuclear, «la mayor amenaza» para la seguridad mundial.
El documentalista Asad Qureshi, ciudadano británico de origen paquistaní, estaba rodando en el norte de Waziristán, el tramo más peligroso del cinturón tribal que linda con Afganistán.