En su momento, el descubrimiento fue especialmente popular ya que fue considerado el primer eslabón perdido que justificaba la teoría de la evolución de Darwin.
Los investigadores han comprobado que la capacidad de hacer fluctuar su temperatura corporal (heterotermia) posibilitó a esta especie insular ralentizar su metabolismo.
Garrido explicó que, en realidad, el hallazgo se produjo hace dos años pero ahora se procederá a retirarla y reveló que pasa todos los días por la acera para ir a su trabajo.
Esta nueva especie, bautizada Darwinopterus Modularis en honor de Charles Darwin, nacido hace 200 años, que publicó hace 150 su obra mayor, «El origen de las especies».