Alerta también sobre la «impresionante precariedad» en la que se ha instalado el mercado laboral, tanto por la reducción de salarios como por la de las horas de nuevos contratos
La presidenta brasileña afronta su segundo mandato con una economía casi paralizada, unos mercados desconfiados y un país dividido tras una durísima elección en la que triunfó por escaso margen