23 nov 2000
Un Doñana a la entrada de la ría
La isla de Sálvora lucirá el próximo verano el «distintivo» de parque nacional Pisar Sálvora es entrar de lleno en un mundo de leyendas, con Roldán en plena lucha y una sirena soltando sus cánticos. Y en una tierra de héroes que quedó desierta hace más de dos décadas. A salvo de los intrusos humanos por unos celosos «guardianes», en la segunda mayor isla de la ría arousana se «cuelan» gaviotas, azores y cernícalos que encuentran un paraíso en las lagartijas que pueblan la ínsula. En definitiva, todo un edén que el próximo verano se pondrá al rango de Doñana junto con las Cíes y Ons.
REDACCIÓN