La rutina de los sastres y oficinistas de la céntrica calle Saville Row se hizo añicos por un inesperado estruendo: los Beatles en una azotea en el que sería su último concierto.
Ritchie ha renunciado a reclamar parte de la fortuna de la cantante, estimada en 300 millones de libras y ambos han llegado a un acuerdo sobre la custodia compartida