La víctima explicó al periódico que sufrió abusos durante un periodo de diez años, pero indicó que no lo había denunciado hasta ahora porque había firmado una cláusula de confidencialidad.
Robert Finn es el cargo más alto de la Iglesia Católica en ser imputado por un caso de pederastia en la historia del país, según la prensa estadounidense.
Señaló que era «lógico que las personas se puedan sentir escandalizadas» por los abusos sexuales por parte de clérigos a menores y que la Iglesia trabajará desde dentro contra este escándalo.
Pretenden evitar así que se repitan casos como los que salieron a la luz en los últimos 25 años, en los que se han registrado más de 450 casos de pederastia por parte de religiosos y 13 suicidios de víctimas.