El primer lustro del pontificado de Joseph Ratzinger muestra a un hombre sabio, pero anciano, cansado y enfermo, que debe enfrentarse a la mayor crisis de su Iglesia
Según Darío Castrillón, no denunciar a curas pederastas «por un error que han cometido» no es un delito, sino aplicar la ley de la Iglesia. La Santa Sede se desmarca de las declaraciones.
Ante la posibilidad de que se produzcan manifestaciones contra la Santa Sede y el Papa, las autoridades maltesas han reforzado las medidas de seguridad.