El albergue público de Santa María do Cebreiro se llenó en los últimos días. Algunos peregrinos reciben el «ya no hay sitio» indignados, y otros, con sana resignación
El albergue público de Santa María do Cebreiro se llenó en los últimos días. Algunos peregrinos reciben el «ya no hay sitio» indignados, y otros, con sana resignación