Una de las razones del cambio es que se pesca menos y, de hecho, la flota española solo ha logrado capturar un tercio de la bacaladilla y la mitad de la xarda
«El armador quiere dormir tranquilo, y con la ley española, no puede», dicen los afectados, que tienen que abonar la Seguridad Social y, a mayores, una poliza privada que incrementa la nómina un 50 %