El cine popularizó el clásico de la literatura infantil, que ahora se reedita en España con los dibujos originales «He escrito `El maravilloso Mago de Oz'' con el único propósito de entretener a los niños de hoy en día». Así se explicaba Lyman Frank Baum hace un siglo, cuando la primera edición de su relato llegaba a la librerías norteamericanas para renovar la tradición de los cuentos de hadas. Cien años después, su cuento, universalizado por el cine, es un doble clásico del séptimo arte y de la literatura infantil. En España acaba de reeditarlo Anaya con las ilustraciones originales de William Wallace Denslow.
MIGUEL LORENCI