La líder del partido en la comunidad rechaza que este gesto responda a un cálculo electoral. Las encuestas pintan a la formación morada como posible segunda fuerza en unas autonómicas, por delante de Bildu
Los votantes premian la capacidad negociadora de Albert Rivera y penalizan a Podemos, mientras populares y socialistas mantienen sus posiciones de cara a unas nuevas elecciones
De la mano de Ciudadanos, el partido intenta relanzar un nuevo proceso de contactos en el que incluyen a los populares y a Podemos, partidos con los que ven «factible alcanzar acuerdos»
Considera que es una salida que merece analizarse porque la parálisis parece garantizada si el PSOE se empeña en «meter con calzador» su acuerdo con Ciudadanos
Pedro Sánchez y Albert Rivera se reparten los papeles para desgastar a sus rivales por la derecha y la izquierda, con el cálculo de que ambos crecerán moderadamente y llegarán a los 170 escaños