La lluvia y el frío empañaron el regreso parcial de los veladores en Pontevedra y su comarca durante el inicio de las primeras medidas de desescalada por el coronavirus de este otoño
La situación es agónica en Pontevedra y Arousa, mientras en A Coruña, Ourense o Santiago existe cierto alivio porque hay llamadas para pedir sitio para cenas y comidas