En los municipios arousanos en los que entran en vigor las nuevas restricciones la situación es dispar: Vilanova no registra más casos, en O Grove hay ocho nuevos
En Sanxenxo, Bueu o A Illa la hostelería no tiene que cerrar. Da igual. Su economía sufre porque están rodeados de municipios confinados y tampoco pueden recibir clientela de las ciudades