En un primer momento, los cachorros, junto con su madre, fueron trasladados a la sede de la agrupación de voluntarios y posteriormente se hizo cargo de ellos la Asociación Amigos da Canceira de Poio.
Los dos arrestados, un vecino de Pontevedra y otro de Poio, quedaron en libertad con cargos, si bien se les dictó una orden de alejamiento de la víctima