Duch dirigió entre 1975 y 1979 la prisión secreta de Tuol Sleng por la que pasaron al menos 12.273 camboyanos antes de ser ejecutados allí mismo o en los campos de extermino.
El español necesitaba acabar por delante del italiano para meterle presión en la lucha que sostienen por el título mundial, pero acabó cuarto en la sesión oficial de entrenamientos, a más de siete décimas de su rival.