Los familiares de los náufragos del «Arosa» vivieron con angustia el goteo de noticias sobre la suerte de la tripulación El armador del «Arosa», Daniel Martínez Moares, recordaba ayer con consternación la partida del arrastrero de Marín, el 8 de septiembre. A bordo iban trece hombres con experiencia en la pesca de alta mar. El barco jamás volverá, y buena parte de sus tripulantes tampoco. Eugenia García, madre del hasta ayer único superviviente del naufragio, Ricardo Arias, de 24 años, se agarraba sollozando a una foto de su hijo: «É a mellor lotería que nos podía tocar». El siniestro causó una gran consternación en O Morrazo, hasta el punto de que los pesqueros que protestaban por la subida del carburante volvieron a puerto tras conocer la noticia.
MARCOS GAGO Corresponsal