SERXIO BARRAL
CRÓNICA
La jornada decisiva de las elecciones universitarias apenas despertó pasiones en el campus local Facultad de Bellas Artes, doce menos cuarto de la mañana. De un censo de más de quinientas personas, sólo 49 habían emitido su voto. En el centro que hace escasamente cuatro meses capitalizaba la movida anti-LOU del campus, apenas se vivía ambiente electoral, y eso que los comicios de ayer -para elegir al rector y al claustro- han de ser cruciales para el futuro de la Universidad de Vigo. Una mesa electoral con dos urnas, algún que otro cartel y bastante despiste sobre el procedimiento para manifestar el voto eran elementos comunes a la práctica totalidad de los centros del campus pontevedrés.