La vicepresidenta económica del Gobierno no tiene intención de abandonar la política, y Alfonso Guerra ha confesado que se lo pensará si sus compañeros le reclaman.
Los seguros de impago de deuda relativos a los bonos a diez años de España se cambiaban a 351.700 dólares anuales para cubrir la posibilidad de impago de 10 millones de dólares.
Entre las medidas destaca la reducción del gasto farmacéutico y el aumento de los pagos que las grandes empresas adelantan a cuenta del impuesto de sociedades.
Los bonos españoles han estado marcados por la fría acogida a las propuestas anunciadas en la cumbre francoalemana y por la subasta de deuda en Portugal.
La rentabilidad de las obligaciones españolas a diez años se mantenía en el 4,96 por ciento, mientras que la prima de riesgo seguía en 267 puntos básicos.
La puja ha cubierto con creces el objetivo máximo de la emisión y la demanda ha alcanzado los 13.882 millones, lo que confirma el interés de los inversores.
Van Rompuy califica de «crucial» el plan de austeridad adoptado por Berlusconi y Alemania alerta a los países más vulnerables de que su salvación «no será a cualquier precio».