La vicepresidenta económica del Ejecutivo español achaca la situación a la «ralentización de la economía americana» y a que no se han puesto en marcha las medidas que aprobó la UE.
El primer ministro de Italia insistió en la solidez de la política y en lo adecuado de su plan de ajuste presupuestario de unos 79.000 millones de euros.