La joyería Garrard, en la que se fabricó el anillo de zafiro y diamantes que lució en su boda la princesa Diana, y que Guillermo le ha regalado ahora a su novia, es uno de los puntos de referencia en la mayoría de visitas relacionadas con la familia real.
Los joyeros de Kent Harry Collins serán los encargados de crear el anillo para Kate, pero no para el príncipe Guillermo, que ha optado por no llevar anillo de boda.
El menú, típicamente inglés, se completa con un postre a base de fresas con nata fresca, un clásico de los enlaces británicos, al que sigue el pastel de boda, con pasas, nueces, guindas, brandy francés, huevos y harina.
Entre los amigos había algunos excompañeros de su colegio de secundaria de Eton y de su escuela primaria de Ludgrove Preparatory de Berkshire (a las afueras de Londres).
«The Sunday Times» revela que la novia del príncipe Guillermo portará un vestido de la casa de modas del fallecido Alexander McQueen, pero la firma lo desmiente.
Las invitaciones de los 1.900 invitados a la boda real fueron enviadas durante la última semana. Obama no ha sido invitado al no tratarse de un enlace «de Estado».