Las medidas suponen que queda cerrada la posibilidad de un acuerdo político con la guerrilla Tal y como se esperaba desde hacía meses, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha decidido establecer una «administración presidencial directa» en la república rebelde de Chechenia. Eso significa que queda cerrado el camino, al menos por ahora, hacia un arreglo político con la guerrilla independentista y que los órganos del poder local en Chechenia estarán supeditados a Putin durante un periodo que en el decreto no se especifica pero que, según el Kremlin, podría extenderse a dos o tres años.
RAFAEL M. MAÑUECO. Colpisa