Las esposas, hermanas o madres de los 75 opositores cubanos detenidos hace siete años, fueron acosadas pero no agredidas durante su cuarta marcha de protesta.
Según un comunicado distribuido por el Ministerio de Exteriores cubano, minutos después de que se conociese la decisión de Estrasburgo, detrás de la condena «hay un profundo cinismo».