Sin garantías de cobro, el sindicato de jugadores convocó una huelga que se levantó el jueves. La falta de control gubernamental y la inacción de la justicia sitúan al fútbol casi al margen de la ley.
La impredecible sucesión de ganadores, esa anarquía iniciada en abril de 2009, sigue incrustada en el palmarés de los cuatro torneos más relevantes del mundo.