La liberación se produce en la víspera de la visita del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, a Washington, donde se reunirá con el George W. Bush.
Bagdad se compromete a tomar medidas «urgentes» contra el grupo armado, en un intento de recomponer sus deterioradas relaciones y evitar una incursión militar turca.
El primer ministro turco ha garantizado al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, que sólo actuará contra los terroristas que se refugian en el Kurdistán.
La reunión estará encabezada por el presidente de la República, Abdullah Gül, con la asistencia del jefe del Estado Mayor del Ejército y otras instituciones estatales.
El Gobierno de Erdogan ha solicitado la cooperación de Bagdad y Washington para impedir que los kurdos empleen el norte de Irak como base de operaciones contra Turquía.