El lugar, situado a unos 90 kilómetros al sur de la capital iraquí, sirvió en 2003 como campamento a la Fuerza Multinacional que ocupó el país y antes había sufrido saqueos, robos y destrucciones.
El presidente español no participará en las primeras sesiones de trabajo de la cumbre, que comienza hoy, pero será el encargado de abrir, junto al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, la principal reunión del viernes.