La apertura estuvo presidida por el presidente Sampaio, la reina de Holanda y una amplia embajada gallega Oporto quiere aprovechar el año de su capitalidad cultural para sorprender a Europa. Ayer comenzó a hacerlo con un espectacular programa de exposiciones, música clásica y pirotecnia que dejó boquiabierta a la embajada Holandesa encabezada por la reina Beatriz -Rotterdam comparte capitalidad con Oporto-, que se desplazó hasta la ciudad lusa para presidir el brillante acto de apertura. La muestra antológica del artista Dan Graham y la exposición «In the Rough, Imágenes de la naturaleza» (ambas en Serralves); el estreno de la obertura «Maos na pedra, olhos no ceo», a cargo de la Orquesta Sinfónica de Oporto; y la explosión de luz sobre el Duero convirtieron la velada inaugural de Porto 2001 en una auténtica fiesta de la cultura.
M. SÍO DOPESO Enviada especial