Las multinacionales españolas adquirieron en una década una posición omnipresente en la sociedad argentina Las inconfundibles cabinas de Telefónica decoran las calles Lavalle y Florida, el corazón peatonal y comercial del centro bonaerense. Casi en cada esquina hay una sucursal del BBVA-Banco Francés. El Santander Central Hispano oculta su marca, en cambio, bajo la de su filial Banco Río y su participada Banco de Galicia. También en el centro, las oficinas de Endesa registraban estos días largas colas de ciudadanos temerosos de un corte. Las multinacionales españolas, llamadas en Argentina «empresas gallegas», resultan omnipresentes en cualquier actividad cotidiana: descolgar el teléfono, abrir el agua, encender la luz...
ANXO LUGILDE