Sólo cinco de los trece jóvenes que resultaron heridos el lunes en el siniestro no acudieron ayer a las aulas «Con esos collarines no cogeréis frío en el cuello durante unos días», bromeaba en el instituto de Tapia Arturo Verano, director general de Recursos Humanos de la viceconsejería de Educación. Verano visitó ayer el centro para «dar apoyo moral» a los estudiantes que viajaban en el autobús escolar que el lunes sufrió un aparatoso accidente en Mántaras, al ser alcanzado por un camión. Casi todos los alumnos que resultaron heridos leves en el suceso acudieron ayer a clase, a excepción de cinco, que permanecieron en sus casas aquejados de dolores y mareos. «Hubo mucha suerte, porque pudo ser una tragedia», era ayer la reflexión.